En marzo de este año se publicó la Resolución de 5 de Marzo del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (RICAC) por la que se desarrollan los criterios de presentación de los instrumentos financieros y otros aspectos contables relacionados con la regulación mercantil de sociedades de capital. Esta resolución desarrolla los criterios de presentación de los instrumentos financieros en sintonía con la normativa internacional (NIC-UE 32), y que también aclara numerosas implicaciones contables de la regulación mercantil de las sociedades de capital, algunas de ellas dispersas en diferentes normas o consultas.

El objetivo de esta norma europea consiste en establecer principios para la presentación de los instrumentos financieros como pasivos financieros o como patrimonio neto, así como para la compensación de activos financieros y pasivos financieros. Desde la perspectiva del emisor, la citada norma se aplica para la clasificación de los instrumentos financieros en activos financieros, pasivos financieros e instrumentos de patrimonio; en la presentación de los intereses, dividendos y pérdidas y ganancias relacionados con ellos, y en las circunstancias en que los activos financieros y los pasivos financieros puedan ser objeto de compensación.

La áreas destacadas en esta RICAC son: aportaciones sociales, operaciones con acciones y participaciones propias, aplicación del resultado, aumento y reducción del capital, emisión de obligaciones, disolución y liquidación, modificaciones estructurales y cambio de domicilio, así como otras modificaciones.

Los cambios en la normativa contable internacional (NIIF) y su adaptación al marco español (PGC) requieren la atención de los profesionales vinculados con la información financiera.

Su contenido es de obligado cumplimiento para todas las sociedades de capital que aplican el Plan General de Contabilidad y el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas. Cabe destacar que hasta la entrada en vigor de esta resolución en España no existía una regulación completa de las implicaciones contables de la regulación mercantil de las sociedades de capital, por lo que esta normativa ayudará a regular los vacíos legales existentes y aportar una mayor seguridad jurídica al proceso legal y será de aplicación para las cuentas anuales de los ejercicios iniciados a partir del 1 de enero de 2020, siendo su aplicación de forma prospectiva. No obstante, las sociedades podrán optar por aplicar la resolución de forma retroactiva como marca la norma de registro y valoración sobre cambios en criterios contables, errores y estimaciones contables.

En este artículo, detallaremos de las áreas destacadas, la referente al  beneficio distribuible por ser uno de los apartados que pueden afectar a muchas sociedades pues son varios los puntos de la distribución a los que afecta.

 Cuál es el beneficio distribuible según la RICAC?

Podemos definir el beneficio distribuible como el importe que puede ser distribuido y repartido como dividendos a los socios de una sociedad.

El beneficio distribuible es igual al resultado del ejercicio, obtenido del balance aprobado, más  los  ajustes positivos : Reservas de libre disposición y remanente, y los ajustes negativos: resultados negativos de ejercicios anteriores (sólo se incluirá como ajuste negativo en la parte que no estén materialmente compensados con el saldo del importe de la reserva legal y de las otras reservas indisponibles preexistentes ) y la parte del resultado del ejercicio en que deba dotarse la reserva legal y otras atenciones obligatorias establecidas por las leyes o los estatutos.

Además de ello, la norma establece un par de puntualizaciones que hacen referencia a los gastos financieros y a los ajustes por cambio de valor, subvenciones, donaciones y legados reconocidos en el patrimonio neto.

Para la cuantificación de este beneficio distribuible deberemos incrementar el resultado del ejercicio en el importe de los gastos financieros contabilizados al cierre del ejercicio en atención al cumplimiento del dividendo mínimo o preferente marcado por el artículo 28 de la presente resolución donde se indica que se contabilizara como gasto financiero en pérdidas y ganancias la contabilización de los dividendos obligatorios.

Los ajustes por cambio de valor, subvenciones, donaciones y legados reconocidos directamente en el patrimonio neto no podrán ser objeto de distribución, directa ni indirecta, y por lo tanto se minorarán de la cifra de patrimonio neto, esto es, no podrán ser consideradas estas partidas a los efectos de compensación de pérdidas y permitir con ello un posible reparto del resultado del ejercicio o de las reservas que no estaría permitido de no haberse producido tal compensación.

También hay que tener en cuenta lo indicado en el artículo 28.2 de la Resolución, que indica: “2. Una vez cubiertas las atenciones previstas por las leyes o los estatutos, sólo podrán repartirse dividendos con cargo al beneficio distribuible, si el valor del patrimonio neto no es o, a consecuencia del reparto, no resulta ser inferior al capital social mercantil”. Aclara esta resolución que cuando existan pérdidas acumuladas y el resultado del ejercicio sea positivo, en caso de que el patrimonio neto sea inferior al capital social, el resultado del ejercicio debe destinarse a la compensación formal o saneamiento contable de las perdidas antes de que, en su caso, proceda destinar una parte del resultado a dotar la reserva legal. Con esta precisión se mantiene y aclara la interpretación del ICAC publicada en la consulta 5 del BOICAC nº 99, de septiembre de 2014.

Como conclusión, y aunque alguno de los apartados de esa RICAC,  supondrán una nueva normativa, la mayoría de los apartados de la norma lo que pretende es dar una reglamentación más clara a los aspectos contables relacionados con la regulación mercantil que pudieran generar confusión.